5 consejos antes de instalar una custom ROM en tu dispositivo Android

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El mundo de las custom ROM es una verdadera tentación. Cambiar el sistema operativo Android que el fabricante instala de serie en un terminal por otro sistema que rinda más y mejor puede ser un punto de inflexión importante. La diferencia entre tener un móvil que funciona más o menos bien o tener un móvil que hace todo lo que tú quieres y más.

Las custom ROMs, ROMs cocinadas o ROMs personalizadas son versiones modificadas de Android, especialmente preparadas para aprovechar y gestionar mucho mejor los recursos de un dispositivo, evitando las típicas restricciones y aplicaciones que mete el fabricante cuando instala la stock ROM o “versión de serie de Android” en ese terminal.

En una primera instancia la elección es obvia: ¿por qué no instalar una custom ROM en mi teléfono móvil ya mismo? Como todo en esta vida, es un proceso que tiene sus ventajas y sus inconvenientes, por lo que antes de adentrarse por primera vez en el colorido universo de la customización en Android resulta vital que nos planteemos ciertos interrogantes.

¿Realmente lo necesitas?

Efectivamente. Si instalas una custom ROM como CyanogenMod o Paranoid Android vas a tener un montón de cosas buenas: permisos root, una mejora en el rendimiento, infinitas opciones de personalización y configuración, y te vas a librar de todas esas apps que suelen venir de serie y nunca utilizas.

Por otro lado, muchas de las ROMs de serie o stock ROMs que traen los terminales hoy día cuentan con una versión muy limpia y efectiva de Android, y lo cierto es que hay marcas que apenas incluyen apps “de relleno” en sus smartphones y tablets.

Además, actualmente hay apps para todo y puede que ni siquiera necesites utilizar esos preciados permisos root, que además pueden llegar a poner en peligro la seguridad del dispositivo si no se gestionan correctamente.

Permisos ROOT y Custom Recovery

Para poder instalar una ROM cocinada tenemos que realizar ciertos preparativos en el terminal. Ciertos requisitos que nos permitan ver el olimpo. Las ROMs se instalan desde un Custom Recovery o menú de recuperación personalizado, como puede ser ClockWorkMod o TWRP.

Esto significa que primero tenemos que instalar el menú de recuperación, y para ello normalmente necesitaremos disponer de permisos root (permisos de administrador) en el terminal. Aunque hay aplicaciones universales que rootean un montón de marcas y modelos, lo más recomendable suele ser buscar el método de rooteo específico de nuestro dispositivo. Es más seguro y fiable. ¡No todo es llegar y besar el santo!

Es un proceso delicado: asume la posibilidad de que algo salga mal

Ya lo ves, empezamos hablando de custom ROMs y ahora resulta que tenemos que conseguir permisos root y además instalar un menú de recuperación personalizado. Cualquiera de estos dos procesos son extremadamente delicados, y si algo sale mal podemos dejar el teléfono completamente inservible. Es lo que se conoce como brick o ladrillo. Del cielo al infierno en medio segundo.

Pero no te engañes. Con un poco de interés y dedicación al asunto, y manteniendo las medidas de precaución necesarias puedes instalar una ROM en tu terminal sin mayor problema, y además aprenderás un montón de cosas por el camino:

  • Asegúrate de tener la batería al 100% antes de comenzar a rootear o instalar el recovery/ROM.
  • Cuidado con los cables: en algún momento puede que tengas que conectar tu smartphone o tablet a un PC vía USB. Una desconexión en mitad de un proceso de rooteo o similar puede causar una avería irreversible.
  • Encuentra el método específico para tu modelo exacto de terminal: busca en internet y ve a foros especializados donde hablen sobre tu dispositivo. Lugares como XDA-Developers son toda una fuente de sabiduría en cuanto a rooteo, custom recoverys y custom ROMs.

Busca una custom ROM compatible con tu teléfono o tablet

Ahora que ya lo tenemos un poco más claro tenemos que pensar que ROM vamos a instalar en nuestro querido terminal Android. Lo cierto es que la oferta es muy amplia: Lineage OS, CyanogenMod o Resurrection Remix son algunos de los más populares, pero hay muchos más, cada uno con sus propias virtudes y características.

Una buena manera de comenzar puede ser echar un vistazo al siguiente artículo de los chicos de El Androide Feliz, donde enumeran y analizan las mejores custom ROMs para Android que podemos encontrar en Internet. Hay hasta 20 ROMs (y juraría que no se han dejado ni una en el tintero), por lo que puede ser una buena opción para tener una visión global de toda la oferta disponible.

¡No te olvides de hacer una copia de seguridad!

Si finalmente te animas a meter la mano en las tripas de tu Android acuérdate de hacer una copia de seguridad de todos tus contactos, fotos, videos o cualquier documento que tengas almacenado en la memoria interna del dispositivo. La instalación de una nueva ROM en el terminal implica un borrado total de todos tus datos. Asegurémonos de que no borramos las fotos del nacimiento de nuestro primer hijo barón durante este proceso.

Una vez tengas instalada tu custom ROM favorita verás como de repente tu smartphone vuelve a respirar aire fresco, rinde mejor y hasta hace una mejor gestión de la batería. Además, cuando dispongamos de un menú de recuperación personalizado la instalación de nuevas ROMs se volverá muchísimo más sencillo y nos permitirá probar distintas ROMs con mayor facilidad. Creedme, una vez estéis dentro, no querréis volver atrás.

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